Las cabinas de seguridad biológica (CSB) son equipos diseñados para crear una barrera de contención en laboratorios y entornos donde se manipulan agentes biológicos peligrosos.

Su objetivo principal es reducir el riesgo de contaminación y aportar seguridad durante el trabajo con muestras y microorganismos.

Estas cabinas ayudan a proteger:

  • Al personal
  • Al producto o muestra
  • Al entorno del laboratorio

Las cabinas de bioseguridad se clasifican en tres clases principales: clase I, clase II y clase III, cada una con características específicas que responden a distintos niveles de bioseguridad y tipos de aplicación.

Su uso está regulado por normativas internacionales como el Manual de Bioseguridad en el Laboratorio de la OMS (4ª edición) y por estándares técnicos como la norma europea EN 12469:2000.

¿Cuántos tipos de cabinas de seguridad biológica existen?

Las cabinas de bioseguridad se clasifican en tres clases principales, que responden a distintos niveles de bioseguridad y tipos de aplicación:

  • Clase I
  • Clase II
  • Clase III

Cada una ofrece un grado diferente de protección según el riesgo del agente biológico y el tipo de procedimiento.

Cabinas de seguridad biológica clase I

Las cabinas de seguridad biológica (CSB) clase I están diseñadas para proteger:

  • Al personal
  • Al entorno

Sin embargo, no garantizan la protección del material manipulado dentro de la cabina.

Su funcionamiento se basa en la entrada de aire hacia el interior, creando presión negativa para evitar que los contaminantes salgan al exterior.

El aire extraído pasa por filtros HEPA, eliminando partículas contaminantes antes de ser expulsado.

Estas cabinas son adecuadas para agentes biológicos pertenecientes a los grupos de riesgo 1 y 2.

Cabinas de seguridad biológica clase II

Las cabinas de seguridad biológica (CSB) clase II protegen:

  • Al personal
  • Al producto
  • Al medio ambiente

Incorporan un sistema de flujo laminar vertical descendente, que crea una barrera de aire controlada dentro del área de trabajo.

El aire se filtra mediante filtros HEPA y, según el tipo de cabina, puede:

  • Recircularse parcialmente
  • Expulsarse al exterior

Estas cabinas se dividen en varios subtipos en función de sus necesidades operativas y niveles de riesgo:

  • Tipo A1 y A2: Recirculan aproximadamente el 70% del aire dentro de la cabina y expulsan el 30%.
    No son adecuadas para trabajar con compuestos químicos volátiles o tóxicos.
  • Tipo B1: Recirculan una parte menor del aire y expulsan el resto al exterior.
    Son adecuadas para trabajos con pequeñas cantidades de productos químicos volátiles.
  • Tipo B2: No recirculan el aire; todo el aire es expulsado al exterior tras pasar por filtros HEPA.
    Se utilizan con agentes químicos peligrosos y ofrecen una mayor protección.

Estos tipos de cabinas se recomiendan para la manipulación de agentes biológicos de los grupos 1 y 2, y algunos del grupo 3, dependiendo del trabajo y del agente.

Cabinas de seguridad biológica clase III

Las cabinas de seguridad biológica (CSB) clase III están completamente cerradas y operan bajo presión negativa.

Son el tipo con mayor nivel de contención y se consideran equivalentes a los aisladores de presión negativa, utilizados en entornos de alta contención.

La manipulación se realiza mediante guantes integrados, evitando el contacto directo con los agentes.

Se emplean en laboratorios de alta contención que trabajan con agentes biológicos de los grupos 3 y 4.

Importancia de las cabinas de seguridad biológica

Elegir correctamente el tipo de cabina de seguridad biológica es fundamental para mantener un entorno de trabajo seguro y controlado.

Una elección incorrecta puede comprometer:

  • La seguridad del personal
  • La integridad del producto
  • La protección del entorno

Además del tipo de cabina, también es clave asegurar:

  • Mantenimiento regular
  • Formación adecuada del personal
  • Uso conforme a procedimientos y normativa

¿Cómo elegir una cabina de seguridad biológica?

En Montajes Delsaz contamos con años de experiencia en el diseño, instalación y mantenimiento de cabinas de seguridad biológica.

Asesoramos a cada cliente para seleccionar el sistema más adecuado, garantizando el cumplimiento de las normativas de bioseguridad más exigentes.

Para asegurar el rendimiento y funcionamiento correcto, realizamos pruebas FAT y SAT:

  • FAT (Factory Acceptance Test): prueba del equipo antes de salir de fábrica.
  • SAT (Site Acceptance Test): verificación una vez instalado en el lugar definitivo.

¡Solicita tu asesoramiento personalizado hoy mismo con Montajes Delsaz!

Share
logo MD principal
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.